Camila en el Corazón

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Camila se ha ido y yo me he quedado con el corazón roto.

Ayer se fue mi gordita, después de luchar su guerra civil. Ella ha sido una perrita fuerte, y jamás expresó dolor o sufrimiento. Pero los últimos diez días dejo de querer hacer sus cosas favoritas: ir al campo y comer.

Supe que algo iba mal el primer día que retiró la cara de la comida. Tras muchos intentos de tratamientos, ayer una ecografía nos descubrió su mal: una masa, en el intestino. Pensé que podía ser un trozo de hueso, porque he cuidado mucho de que su Modo aspiradora no llegara a ciertas cosas. Y por eso decidí que se la operase, solo con la condición de que si esa masa no era un cuerpo extraño me avisasen en el mismo quirófano. Y así lo hicieron, tenia el resto del intestino afectado y también los ganglios linfáticos.

Ha sido la decisión mas difícil de mi vida. Pero he preferido dejar de luchar, por ella, para que no sufriera durante semanas, para al final terminar mal, sólo para que me quedase la satisfacción de haberlo intentado todo. Era momento de parar, porque no he querido para ella lo que no quiero para mi. Ya se acabó el dolor y el sufrimiento.

Ayer nos levantamos juntas en la cama, y hoy ya no está. He dormido con su manta dentro, para olerla. Pero se ha ido.

Mi entorno intenta consolarme diciendo que le di un buena vida, pero no es cierto, ella me la ha dado a mi. No recuerdo mejores años que los que he vivido a su lado. El 30 de Enero hubiera cumplido cinco años en casa. Es cuando celebrábamos su cumple y es justo el día que me mude a vivir aquí.

Llegó gordita y asustada, y ha conseguido enamorar a todo el que la conoció. Tengo el corazón roto, porque mi pequeña familia, nunca mas será la que era. Supongo que me acostumbrare a ver sus camitas vacías, y a no oír sus ronquidos.

Ayer, cada vez que sonaba un petardo se me encogía el alma, me creó la misma fobia que ella tenía. Pero sus recuerdos no son suficiente consuelo para mi ahora.

Cuando recoja sus cenizas las llevaré a nuestro sitio y todas iremos reuniéndonos con ella para ser todas monte y río, nuestras cosas favoritas. No ha habido viaje, ni cena al que ni haya ido por no dejarlas solas, ni persona suficientemente interesante de conocer si no ha entendido mi amor por ellas, ni sofá ni coche ni cosas que no hayan estado para nosotras y nuestro placer de disfrutarlo juntas. No he gastado mejor dinero jamás que el que gasté en su salud y en intentar darle buena vida, y eso que estoy en paro y sin ningún ingreso. Nunca jamás nada me ha compensado tanto como ellas.

Por eso y por todos los días de felicidad que me dio nunca, nunca jamás, dejaré de echarla de menos y de tenerla en mis pensamientos y en mi corazón. Ahora el dolor lo ocupa todo, pero ella siempre estará en mi.

Se que me entenderás porque ya has pasado por esto, y no todo el mundo lo entiende. En realidad esas personas me dan igual. Pero me gustaría agradecerte a ti personalmente y al resto del refugio, haberme dado la oportunidad de ser tan feliz.

Camila se ha ido y yo me he quedado con el corazón roto.

 El tema músical (Pastorale) es de Ken Verheecke Pastorale bajo licencia Credits commons

(Hemos querido reproducir aqui la carta que una antigua adoptante, Antonia, dirigió a una de nuestras voluntarias ante la pérdida de su perrita Camila. No tenemos mejores palabras que las de ella para expresar una de las experiencias más profundas por la que todos los que amamos a lo perros tendremos que pasar alguna vez en la vida. Es nuestro homenaje a Camila)


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