Peludo del mes de Febrero

 

Mila, nuestra “bóxer” de morrito alargado, ya es de nuestra familia. Lleva más de dos años con nosotros –casi toda su vida- y no se merece seguir en el refugio. Hace tiempo que reúne todos los méritos para ser Peludo del mes, así que Febrero es para ti, Mila.

La historia de Mila contiene etapas muy críticas en las que lo ha pasado mal y a pesar de que está muy habituada al refugio y a los voluntarios y ahora goza de muy buena salud, no siempre ha sido así.

Cuando la recogimos de cachorrita apenas se podía poner en pie, en parte por la debilidad en la que encontraba, pero sus patas traseras no le respondían y estaba delgada como un galgo. Poco a poco se fue recuperando con los cuidados de sus mamás del refugio y se convirtió en una adolescente muy cariñosa y juguetona. En todos estos años ha seguido con el mismo carácter por lo que se ha ganado el trato especial que los voluntarios tienen con ella.

A comienzos del año pasado casi se nos va, pues no acababa de recuperarse de una afección intestinal de la que tuvo que recuperarse fuera del refugio y con un tratamiento muy estricto. Nos tuvo en vilo hasta que mejoró y entonces nos preocupaba su vuelta al albergue. Por ese tiempo, una persona se interesó por ella con la intención de adoptarla. Parecía que Mila iba a tener su final feliz.

A la espera de viajar a su hogar definitivo en Alemania, estuvo acogida en una casa en Sevilla con tan mala suerte que en uno de sus paseos se asustó y se escapó de sus cuidadores. Y es que Mila no estaba acostumbrada a los ruidos del tráfico y a la bulliciosa actividad de una ciudad. El miedo a los desconocidos y el estrés generado por el desconocimiento del ambiente (algo muy común en perros criados en el refugio), hicieron que no atendiera a las llamadas de las personas que durante los días que estuvo deambulando por la zona, la vieron.

Al final cuando parecía que no iba a aparecer, al quinto día de su pérdida, fue encontrado por una voluntaria en un camino de la campiña al sur de Sevilla (ver artículo Mila encontrada). Volvimos a acogerla nosotros ya que hubo que desestimar la idoneidad de su adoptante por cuestiones que no vienen al caso, pero para preservarla de una posible recaída se mantuvo en acogida con una voluntaria hasta hace unas pocas semanas que ha vuelto al refugio.

Su galería de fotos Su ficha Mila pérdida y encontrada

Ahora ya tiene más de dos años pero sigue siendo una cachorrona que nunca ha dado problemas con perros ni personas -y que se lleva bien con gatos-. Esperamos que nuestro sueño se cumpla pronto y que este nombramiento de “Peludo del mes” contribuya a que la conozcas mejor y decidas llevártela a tu casa. 

 

 


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